Empapados, llenos de agua llegamos hasta a tu casa. Una intensa lluvia nos habia tomado por sorpresa un sabado de diciembre mientras compartiamos la tarde. Escapamos a los saltos y con un pequeño paraguas, pero aun asi nos fue imposible, lograr evadir el diluvio veraniego.
Subimos hasta el 3 "C", mientras nos reiamos de la situación y bromeabamos por nuestra suerte. Propusiste café y acepté sin ninguna objeción. Sonreiste como siempre lo hacias.
Colaboré con vos. La quimica se hizo cada vez mas grande entre los dos y tu mirada se cruzaba con la mia, a cada movimiento que realizabas. Yo no pude ocultar que me atraias y segui tu juego ciegamente.
Tomamos el cafe juntos, y para despues de eso, la efímera lluvia ya era historia. El sol habia salido nuevamente y con sus rayos ya impactaba en la ventana.
A pesar de eso, seguiamos humedecidos y me ofreciste una toalla. Tu pelo estaba inquieto y escapaba de su forma habitual, tus rulos se perdian en tu cara y bailaban en tu espalda. Jugaban al desorden. No pude evitar mirarte mientras te lo secabas; no quise evitarlo.
Quien pudiera describir esa escena seguro no seria capaz de contar un mejor final. Me acerqué y te besé timidamente tomandote el rostro. Te quedaste abrazada a mi un segundo, y suspiraste; volviste hasta mi para besarme llevando tus manos sobre mi pelo, mientras yo sostenia tu cintura. Tu boca y la mia se hicieron complices de un delito que dificilmente descubririan.
Me hiciste volar en esos segundos a cualquier parte, a algun lugar donde todo era paz, me diste un beso con sabor a "Todo esta bien", con sabor a ese dia de lluvia que nunca voy a olvidar.
Bienvenidos a Un café para dos, un pequeño espacio para contarles reflexiones e historias
20/8/15
Sabor
10/7/15
Alguien te lo dijo?
19/6/15
Mi chica
La vida me la cruzó una vez y le estoy agradecido, agradecido infinitamente, la vida hizo que apareciera. No voy a andar con cursilerias ni esas cosas, pero dejenme decirles que disfruto su compañia cada vez que la tengo conmigo, y se ha transformado en una de esas cosas que me hacen sonreir cada mañana, cada tarde y cada noche, algo simplemente imprescindible en mis dias.
La elegí un dia y no la pienso dejar ir, ella es mi complemento, ella es mi chica. Ella es quien yo mas quiero. Seguramente esperas leer mi fundamento acerca de la elección, y voy a complacerte.
Para empezar diré que es simpàtica, no hay un dia que no me choque con su sonrisa, no hay tarde en la que no la encuentre feliz, no hay dias nublados en su mundo, en nuestro mundo, porque hemos generado una especie de simbiosis, hemos fomentado una quimica que nos alza a un universo paralelo, un universo donde el lenguaje interrogativo se siembra con miradas y las risas son signos de exclamacion. Un lenguaje que no tiene diccionario, y que ella me enseñó. Dejenme decirles que esto no termina alli, ella ha hecho de mi vida una vida distinta: una vida que me gusta llevar, un dia a dia que me llena el alma y me reconforta con besos y abrazos. Porque ese tambien es nuestro lenguaje, el de los abrazos, pequeños apretones que transmiten seguridad, simples actos que en los que me lanza su amor al pecho, lo deposita alli y se marcha dejàndome su aroma. Y sus besos, infaltables cada vez, infalibes como flechas en mi rostro, regalàndome su amor sin fecha de vencimiento.
Ella es mi chica, ella. No es rubia y despampanante, no es morocha tampoco, no se destaca entre el resto, ni menos lo intenta, ella no necesitó de eso para conquistarme. Simplemente fue sincera, fue amena, fue ella. Quizà su sencillez, quizà su calidez fue lo que llegó a atraparme, quiza simplemente llegó.
El tiempo pasa y, ella sigue ahi, aqui conmigo. El tiempo me ha enseñado a quererla, a serle fiel, a retribuirle todo eso que me da, a darle esa confianza que solo le lego a pocos. Ella sigue ahi, quieriéndome, cuidàndome.
A cada dia que pasa le sumo un gramito mas de deseo que esta paz no acabe, que estos dias sean eternos. Y es que he aprendido a extrañarla, a necesitarla, a gritarle que la quiero, a abrirle mi corazon por entero.
Ella es mi chica, la que tiene mi confianza, mi apoyo, la certeza de contar con mi sumisión, a la que le garantizo darle todo, incluso, hasta eso que aun no tengo. Ella tiene mi amor, mi amor incondicional, pero tambien tengo la garantia de tener el suyo, de tener su apoyo en cada paso que doy, de tener tambien su confianza, su tiempo, sus momentos.
Ahi està, ahi està mi chica, abrigada en esta noche de invierno, ahi estoy yo a su lado, abranzàndola, soñando, que ese abrazo nunca se termine, suplicando que jamas llegue el colectivo que la llevarà a su casa.
Gracias por llegar hasta donde llegaste, por ser lo que sos. Gracias por elegirme, por cuidarme, por compartir esto hermoso que tenemos, POR QUERERME. Te quiero un montonton, y creeme, ya sos parte de mi.
25/4/15
Sencillamente
Estoy dispuesto a mirarte a los ojos y no dejarte respirar, a quedarme en vos, a morir en tus labios.
Estoy dispuesto a ser, a hacer y deshacer, a cambiar el mundo, a darte mas de lo que tengo.
Estoy dispuesto a soñar, a no dejar que te escapes, a intentarlo hasta el final.
Tan loco estoy, que no escatimaria consecuencias, con tal de que seas feliz.
4/4/15
Vestido blanco
Me miraste. Sonreiste. Te miré y agachaste la mirada; te fue inevitable sonrojarte.
Posé mis ojos en los tuyos mientras ellos se lanzaban sobre mi como dardos en mi pecho, en mi cuerpo, en mi. Sostuve la mirada e insistí en verte. Bajaste. Obviaste mis intentos con gran habilidad.
Volví a intentarlo. Volví a perderme en vos, en tu belleza, en tu glamour, como privilegiado expectador. Me pegué a tus movimientos mientras me ignorabas.
Seguí cada uno de tus pasos hasta el cansancio. Seguí tu cuerpo por todo el salón, te perseguí a cada rincón.
Cediste. Me miraste al fin. Perdiste el orgullo y me diste una oportunidad.
Fuiste amena. Desde la distancia, sonrisa mediante me fuiste desenmascarando. Me fuiste descubriendo, me hiciste parte de tu pequeño mundo.
Me inmuté para que actuaras vos misma. Te esperé sin desesperación.
Caminaste. Te acercaste sigilosamente, te me pusiste cada vez mas cerca.
Tu mirar ya no era tan áspero y me invitaba a acercarme. Tomé valor y ante todos, me lancé.
Me aceptaste con tus ojos. Bajé levemente los mios y di un paso mas. Me invitabas a que llegue a tu lugar, hasta vos.
Me tomaste la mano, me la llevaste a tu cintura. Me conectaste con tu cuerpo, con tu líbido, con tus sensaciones.
Te besé, te besé en el centro de la escena ante la mirada de todo el auditorio. Me hice de tus labios parte, me adormecí en tu boca, sin soltarme un segundo de tu vestido blanco.
Luego de esos bailamos juntos, un vals que jamas olvidaré.
5/3/15
Tu blusa café
Una fuerte lluvia caia en la madrugada de un jueves invernal. No me podia dormir, cada relàmpago, cada trueno, tiraba por la borda mi intento de conciliar el sueño. Unos pocos grados apenas, ambientaban una noche demasiado fria.
Me decidi por no dormir; estaba desvelado y la situacion en el exterior no ayudaba ni un poquito. Me senté en la cama, me puse los anteojos, tomé mi anotador y escribí tu nombre, Paula. Y continué diciendo:
"Anoche pasé la noche mas linda de mi vida, anoche vos me regalaste una velada inolvidable, algo que nunca voy a olvidar.
El timbre me tomó por sopresa, a eso de las siete de la tarde, mientras aseaba mi habitacion. Estabas del otro lado, ansiosa porque te abriera la puerta, tus manos no dejaban de moverse y atinabas a tocarte los dedos, tus movimientos te delataban.
Tu pelo estaba suelto y podia percibirse con claridad en todo su esplendor. Estabas preciosa.
Al abrir, tu mirada fue hacia el suelo, tratando de esquivarme, tratando de jugar conmigo. Casi sin querer acepté el reto.
Traias un vestido floreado, una blusa café y una sonrisa que invadia tu rostro, te sonrojaste al verme... fue ahi donde bajaste tu guardia. Fue ahi donde yo me deje atrapar por vos.
El escenario era el indicado para dar comienzo al juego y no dejar que nos pase mas tiempo. El transcurrir de los minutos, se saciaba con mis miedos y se codeaba con mis ganas. Era el momento.
Ni siquiera recuerdo que excusa puse para acercarme un poco mas a vos y en menos de un instante tener tu boca frente a la mia
Solo tus suspiros y los mios se oian a centrimetros de tu piel. Mis labios y los tuyos, se convirtieron en protagonistas de la escena. Me besaste. Te besé. Me besaste. Te sentí parte de mi.
Describir ese beso, describir lo que me paso en ese momento, tal vez no lo comprendas.
Mis manos se pegaron a tu cintura y mi boca a la tuya, me perdí en tus labios mientras te atabas a mis hombros. Persegui tu pelo hasta abrazarlo, cai con vos en mi cama y con mas que besos, te besé.
La noche nos encontró juntos enredados en la miel del amor.
Terminaste dormida en mi pecho, como en un cuento de hadas, abrazandomé sin soltarme un segundo. Yo me quedé contemplàndote sin poder dormirme, mirando cada detalle de tu belleza, miràndote. Admiràndote.
Con mis dedos acaricié tus brazos y tus manos, llegué hasta tu vientre y me quedé.
Minuto a minuto, toda la noche sentí la calidez de tu compañia y el placer de saber que no habian sido en vano mis intentos...Eras un sueño para mi, Paula y yo te tenia conmigo, ya no te soñaba..."
La armonia se destruyó, se desvaneció en un segundo, cuando el despertador sonó y terminó con mi fantasia.. mi imaginacion habia hecho estragos y nada era real.
Solo unos segundos después, el sonido ensordecedor del timbre me condujo hasta la puerta de casa.
Eran las siete de la mañana, y vos del otro lado esperandomé con tu vestido floreado y tu blusa café.
24/2/15
Paulina
Estamos divorciados hace dos años, las cosas no funcionaron y quisimos cortar por lo sano; cada quien siguió su camino, su vida. En el medio de todo esto quedó Pau, mi pequeño angelito de pelo rizado.
Por esas cosas de la custodia, la veo poco a mi petisa, pero creanme que cada momento que comparto con ella es el mejor de mi dia; tiene apenas cinco años, unos enormes cachetes y unos ojos bellisimos que le robo a alguna estrella del cielo con seguridad. Es mi nińa especial y la quiero demasiado. Mi vida y mucho mas daria por ella.
Este fin de semana lo pasariamos juntos y le prometi que cocinariamos los dos, asique fuimos al supermercado a comprar todos nuestros ingredientes. No imaginan la sonrisa que tenia, la felicidad le invadia el cuerpo y no dejaba de darme besos, estaba feliz conmigo. Yo sentia ese cariño pegadito a mi, sentia su energia, su amor.
Entramos al local, ese viernes por la tarde cargado de clientela, y elegimos un changuito; Pau siempre me lo pedia, le gustaba "pilotearlo" a lo largo de nuestro recorrido por el super.
Transitando los distintos sectores del negocio me percate de la presencia de alguien que me resultó conocido, un rostro entre tantos, me resultó familiar, me hizo sonreir. Eras vos, y nadie mas que vos.
Hacia poco mas de diez años que no nos veiamos, pero pude reconocerte con solo mirarte a los ojos, esa mirada firme y arrasadora que desde antaño me atraia, esos ojos miel de los que me habia enamorado.. Paulina!
Me permiti acercarme hasta vos, y mencionar tu nombre, lo cual me fue suficiente para que me reconocieras y sonrisa mediante, me digas Hola Diego!
Creeme que volvi a enamorarme.
Me sentia sorprendido, te veia y veia a la misma compañera de la que me habia enamorado y nunca tuve el valor de decirselo, la misma muchachita de la que fui amigo y nunca le dije, la misma que un dia se escapó de mi vida, la que yo dejé escapar.
Mejor aun, me encontraba ante la persona que mas habia amado en mi vida y que la vida misma, habia puesto lejos de mi.
"El tiempo pasa y siempre estas igual" dijiste. Asenti, y te comenté que poco habia cambiado en mi vida. Y luego hablaste de vos, de tu titulo universitario, de tu éxito en la profesión, de tu vida en la capital y de tu vuelta, muy reciente a la cuidad, en tu vida todo habia cambiado.
En mis diez años las emociones no habian sido tantas. Abandoné la universidad y tuve que trabajar, conocí a la madre de mi hija y me divorcié, hace un par de años. Al concluir agaché suavemente mi cabeza y me sinceré "Algunas cosas no me salieron muy bien, he rearmado mi vida y trato de ir para delante".
Sonreiste tibiamente acusando mi desanimo y me dijiste algo que difilcimente borre de mi cabeza: "Pase mucho tiempo intentado explicarme que nos habia pasado, buscando razones para entender porque nos tuvimos que separar asi, cada dia me pregunto que hubiese sido de nosotros si llegabamos al final de nuestros estudios juntos, o si simplemente vos seguias en mi vida. Recuerdo como si fuera ayer cuando con gritos detuve tu salida para abrazarte y besarte en la frente. Temblabas...
Te fuiste Diego, y no supe mas nada de vos. Tras esas palabras el silencio llegó hasta nosotros e invadió nuestro momento. Una lagrima cayó de tus ojos acusando al tiempo, acusando ese nosequé de sentimientos que evidentemente aun sentias, una lagrima delatora.
"Yo te amaba Diego"
Si estaba sorprendido, en ese momento la sorpresa fue aun mayor, quedé boquiabierto, mis oidos no podian creer lo que oian y mis ojos descreian de verte. Sin embargo, decidí que lo mejor era escaparme, huir.
"Paulina, creeme que te miro y veo la misma mina que tanto queria hace un puñado de años, que lo que me dijiste lo esperé desde el dia en que te conoci.. pero no puedo dejar que esto nos pase. Tenes tu vida, yo la mia, lo nuestro pudo haber sido y no fue, yo ya enterré tu historia y te olvidé hace mucho y no quiero volver a pasar por esto.. creeme que sos.." y de pronto splash, mi niñita especial apareció en la escena con un "Papi, quien es esta chica??"
Mientras tu cara era una mezcla de sensaciones que de a poco se enternecia con la llegada de mi hija, le respondi diciendo "Es una amiga de papa, que hacia tiempo no veia"
"Ella es Pau, mi hija" te dije mientras llegaba y me abrazaba.
Te acercaste y le diste un beso en la mejilla en silencio, pero con calidez, con esa calidez que siempre tuviste presente. Ya sonriendo y agachada le preguntaste: "Paula?" A lo que Pau respondió: "No, no, me llamo Paulina"
8/12/14
Tus ojos de otoño
Mientras intentaba olvidarte me hundia mas en mi nebulosa de recuerdos, me perdia aun mas en un monton de dudas que me preguntaban si en verdad queria borrarte.
A decir verdad, yo hacia un gran esfuerzo por correrte del camino, porque gran parte de mi queria seguirte, ir tras de ti e intentarlo todo de nuevo. Todo en mi optaba por reacomodar las cosas y comenzar de nuevo pero si queria progresar y salir de ese pozo en el que caí debia, aunque sea a la fuerza, sacarte de mi mente.
Lo intenté. Te juro que lo intente. Asi como quien no quiere la cosa, fingi desinteres en vos. Te ignoré, te obvié, te evité. Pase dias cambiando mi rutina para no cruzarte o bien si me pasaba, escapar de vos cobardemente. En contra de mi voluntad me fui alejando de todo lo tuyo, todo lo que habias hecho, lo que habiamos logrado juntos, lo nuestro. Lo deseché, tal basura inocua que carece de utilidad, la tiré por la ventana y dejé que se la lleven.
Cambié mi forma de ser, y mi forma de ver las cosas. Entendí que estabas bien sin mi y me auto convencí de que yo estaria mejor sin vos. Fortaleci mis deseos de un nuevo rumbo y predispuse, alma y cuerpo para ello. Volé lejos de vos, busqué otra boca donde llevar mi amor, otro lugar donde soñar.
Mis intentos por lograrlo cada vez eran mayores y con ello, menores los resultados. Fracaso tras fracaso, dia a dia, momento a momento, me terminé dando cuenta de que no lograria reemplazarte.
Aun asi decidi mantener mi orgullo al pie del cañon, y no darme por vencido. Me sobrepuse a la adversidad y volvi a probar suerte, pero una vez mas me choqué con la triste realidad de tu infungibilidad.
Mas triste aun fue, verte un sabado en el bar. Estabas tan cambiada, y se te veia tan bien; con tu look siempre alucinante y esa sonrisa que nunca te deja sola, te sentaste en alguna mesa de por ahi.
Me fue imposible no pegarme a tu presencia y perseguir tus movimientos. Solo pasaron segundos para que un muchacho de gran porte y ojos claros se acercara a vos a compartir la velada. Fue ahi, donde volvi a morir.
Se los veia tan bien; cómplices sonrisa mediante, mezclados en una quimica que se notaba a la distancia. Eras feliz.
Una sensacion de que ya nada podía hacer se metio en mi. Decidi escapar, decidi irme de ese lugar donde me senti incomodo y hasta te diria, infeliz. Te deje sola, no queria que me vieras y creyeras que te persigo, que aun no puedo olvidarte, que te extraño.
Unos pocos pasos me alejaban del bar cuando tu voz me estremeció. Saliste fuera del sitio y gritaste a mis espaldas "No te vayas". Giré para ver que sucedía y estabas ahi, esperando que volviera a vos, que me acercara de nuevo, con la misma belleza que el primer dia. Cerré los ojos un minuto y supe que no debia dar el brazo a torcer, que volver a vos seria un error. Me encaminé nuevamente y continué mi camino.
Un "Te necesito" "No puedo mentirle mas a todos" bastó para volver a frenarme. Me contuve de responder y simplemente volví hasta donde estabas. Te miré a los ojos y volví a creer en tu mirada, en tus ojos de otoño que se teñian de lagrimas; saqué cortezmente mi pañuelo, sequé tu rostro y tomé tu mano. "Yo no aguanto mas esto" te dije, y te me lancaste a mi pecho buscando paz. Te abracé, te contuve y, después te besé. Fue igual que la primera vez.
El tiempo ha pasado y quizas ni te acuerdes de eso. Pero creeme que a partir de ese dia me convencí de que no podemos gobernar el corazon e intentar cambiar lo que sentimos, que a veces hay que dejar de lado el orgullo y ser sinceros con nosotros mismos. Que eso nos harà bien.
Hoy por hoy, te cruzo y te veo cada martes en ese mismo bar; veo como seguis fingiendo, como seguis escapàndote de la verdad, pero me escondo y me alejo de vos, muy lentamente, con la ilusion de que algun dia te vuelvas a escapar y grites a mis espaldas...
18/11/14
Una carta.
Un volcan dejo de arder y solo quedan cenizas. La tormenta pasó.
Mi mundo sigue en pie, mi cuerpo ya no tiembla. Tu mano, junto a la mia, ha traido la paz que tanto me hacia falta.
He vuelto a respirar despues de tanta apnea. He vuelto a sonreir despues de tanta penuria.
Me has devuelto la confianza, la fe. Es por vos que vuelvo a creer.
Has borrado toda tempestad. Soy otro, alguien distinto del que era. He vuelto a sonreir, he vuelto a sonreir.
He vuelto a ser feliz.
Te agradezco que hayas llegado a mi vida para cambiarla, y ser tan especial.
Te amo.